Anécdotas y recuerdos semana santa II

Las sociedades cambian y evolucionan, en algunos casos de forma positiva y en otras negativas. Recordemos que hace unos anos las personas tenían la creencia de que al bañarse en la playa durante el periodo de semana santa, sobre todo el viernes santos, se convertirían en peces. Hoy vemos que son miles y miles de vacacionistas los que se bañan en la playa y no pasa nada.

Pero ya que estamos en onda de vacaciones vamos a narrar algunos de nuestros recuerdos de uno de los lugares que mas me ha llamado la atención en mi país.

Conociendo a Samana.

Fue un jueves santo. Mis amigos estaban en Caribe Tours esperándome. Me llamaron al trabajo y me preguntaron si podían comprar los ticket. Le expresamos que salíamos a las 12:30 pm. Al jefe se le ocurrió que no debíamos salir a la hora antes señalada sino cuando las oficinas hayan finalizado sus labores ya que estábamos de servicio. Muchas bendiciones le expresamos en nuestro interior al querido jefe. No adivinen porque.

En fin que a eso de las 4 de la tarde, sin la memoria no me falla, salimos del trabajo y como es de suponer ya no había guaguas de Caribe tour. Tuvimos que dirigirnos hacia el kilometro 9 de la autopista duarte. Una vez allí, tomamos una voladora hacia nagua. No había para samana. A eso de las 8 de la noche llegamos a nagua. Allí nos dijeron como podíamos dirigirnos hacia samana. Tomamos la carretera a samana e iniciamos un proceso que se extendió por media hora, solicitando a todo vehículo que nos llevara a samana hasta que finalmente lo logramos.

Si, fue en un periodo de semana santa cuando visitamos por vez primera a esta singular provincia de samana. Llegamos a eso de las 9 y media de la noche sin hotel ni lugar fijo para dormir. Rápidamente iniciamos la búsqueda de un lugar para pasar la noche y lo conseguimos. Al otro día iniciamos la exploración de este hermosísimo lugar. Ese viaje marco un retorno a esta provincia durante las siguientes tres semanas santas. Es interesante recordar que el viernes santo a eso de las 12 de la noche todas las discotecas y bares apagaban su música y la misma era encendida el sábado a las 12 de la noche. Esto como señal de duelo por la muerte de Jesús.

En años subsiguientes conocimos las terrenas, las galeras, entre otras maravillosas bellezas naturales de samana. Estos viajes marcaron una época de aventura y hoy con nostalgia lo recordamos.