El sur tambien existe…

Este domingo 17 de mayo 2009 el mundo de la literatura escucho una triste noticia, murio el poeta uruguayo Mario Benedetti. Joan Manuel Serrat, entre muchos otros,  se encargo de musicalizar algunos sus poemas. a continuacion reproducimos uno ha sido considerado emblematico:

 

El Sur también existe

Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de dios padre
y de las charreteras
     con sus llaves del reino
     el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohibe
    con su esperanza dura
    el sur también existe

con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
    con sus gesta invasora
    el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol 
y también los eclipses
apartando lo inútil 
y usando lo que sirve
    con su fe veterana
    el Sur también existe

con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana 
y sus llaves inglesas
con todos su misiles 
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
    con todos sus laureles
    el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
    que todo el mundo sepa
    que el Sur también existe

La disyuntiva dominicana

Con horror observamos la muerte de dos ciudadanos uno haitiano y otro dominicano en estos días. La sociedad consciente de nuestro país ha visto asombrado estos hechos. El mismo provocó una reacción de la cancillería haitiana y de la dominicana. Con cierto nivel de desproporción por parte la haitiana. Hablo primero e investigó despúes.

Para comenzar a entender  el poder mediatico de ciertos grupos por acontecimientos como este vale la pena recordar lo siguiente:  En los alrededores de la provincia Dajabón hace unos años se desató una brutal cacería de brujas por la muerte de una hacendado dominicano de parte de un haitiano. Vimos como decenas de familias haitianas que nada tenían que ver con el asunto fueron hostigadas y con sus casas destruidas fueron prácticamente obligadas a huir hacia Haití. Inmediatamente esto paso, los grupos y grupúsculos pro haitianos se despacharon a sus anchas tanto en el país como en el exterior. Porque traigo esto a colación, porque tal y como pasó aquella vez parece sucederá ahora. Se hablara de la decapitación del ciudadano haitiano pero no del ciudadano dominicano. Situación esta que, tal vez sin querer, provoque que más dominicanos adversen a los haitianos.

No es novedad el hecho de que por muchísimas razones históricas nuestros pueblos han sido marcados por la distancia entre ambos. En muchos casos los gobiernos que hemos tenido han incentivado este anti haitianismo y por el bajo nivel educativo de nuestro pueblo, con poco nivel para discernir o analizar un hecho en todas sus dimensiones, han acatado fielmente estas directrices.

En cambio existen grupos de personas que pueden analizar más o menos fríamente estos acontecimientos y emitir opiniones con cierta base. Dentro de estos grupos tenemos a los pro haitinaos y a los anti haitianos. En unos y otros están los extremistas, los conscientes, los nobles, los estúpidos y los tontos útiles. Pero no vamos a analizar la composición de estos grupos sino la forma de abordar cualquier inconveniente entre un ciudadano dominicano y ciudadano  haitiano.

 

Se olvidan, adrede, que en una pequeña isla existen dos pueblos con culturas diferentes y pobres, con cantidad de población similar, lo que podría ser un indicativo de que un lado se puede “comer” al otro. Intentan compara la situación migratoria de los haitianos con la de los dominicanos. Pero dejan de lado que los países hacían donde viajan los dominicanos son , en su mayoría, del primero mundo y con cantidad de población varias veces superior en número al pueblo dominicano en su conjunto. Es decir que estos países pueden acoger a todo nuestros pueblos y permanecerían sin cambios notables en sus estructuras sociales. No así en nuestro caso con nuestro vecino de al lado.

Penosamente hemos observado cómo algunos hacen análisis sicológico y sociológico sobre lo acontecido y del porque es más detestable la muerte al haitiano que la muerte del dominicano. La muerte del primero, indican, fue con saña, planificación y alevosía, alegan, la muerte del segundo fue producto de un pleito que degenero en un hecho sangriento.

Por el amor de Dios, ambos hechos son muertes y por análisis como este los que se mantienen neutral, en relación a los grupos que anteriormente mencionamos,  lo que hacen es irse para el grupo de los anti haitianos porque, quizás sin analizar mucho, oyen o leen que la muerte del haitiano fue producto de la irracionalidad de un pueblo xenófobo.

Ah! pero la muerte del dominicano vale menos?. En un mundo cristiano ambas muertes deben ser aborrecidas al mismo nivel. No se debe de insertar mas veneno en un cuerpo cuando ya esté copado del mismo.

 Por razones históricas los dominicanos son sensibles al tema haitiano y muchos no pierden la oportunidad para demostrarlo de la manera más brutal posible pero, tampoco podemos alimentar estos problemas pretendiendo que con posturas liberales o de avanzada se cargue todo el dado a un solo lado.

El muerto dominicano no vale? pues claro que sí. Que las autoridades no cumplieron con su deber? eso es obvio y es por ahí por donde se debió hacer énfasis en el análisis y no en pretender ser mas condescendientes de la cuenta, que para esa condescendencia ya existen cientos de ONG.