El negociazo de las e$cuela$ …un desahogo personal!!!!!!!!!!!!!!

Padres de alumnos buscan miles de pesos que no estaban en el presupuesto.

Enviar los hijos a las escuelas, ya sean públicas o privadas, constituye un gran dolor de cabeza para las familias dominicanas de clases media y baja, que deben invertir entre RD$20,000 y RD$60,000 anuales por cada niño para cumplir esa obligación.

Para buscar esos miles de pesos los padres deben recurrir a alternativas que comprometen sus presupuestos durante meses.

Solicitar préstamo bancario, vender el salario por adelantado, pedir anticipo de sueldo en las empresas donde laboran, son algunos de los recursos que utilizan unos desesperados padres, abandonados a su suerte por un Estado que no pone controles al negociazo que constituye la educación.

Los costos por concepto de matriculación, libros de texto, uniformes, zapatos, mochilas se disparan cada año dejando ganancias extraordinarias a quienes operan el negocio.

Las inscripciones en colegios privados se dispararon este año hasta en un 40 por ciento, mientras los costos de los libros de textos subieron entre un cinco y un 10 por ciento.

Caso real

Carlos Alfonso es un empleado privado con un salario mensual de RD$40 mil y calcula que este año tendrá que gastar más de RD$ 50,00 para enviar sus dos hijos al colegio.

Los hijos de Alfonso asisten a un colegio de clase media, y por cada uno pagó RD$8,000 por concepto de matriculación.

Ese colegio le entregó a cada niño una larga lista de textos escolares, uno y dos libros por cada materia y, según sus cálculos gastará unos RD$20,000 en ese renglón.

Debe adquirir dos uniformes de RD$1,500 cada uno e invertir RD$4,000 en zapatos. También, RD$3,000 en mochilas y RD$1,000 en loncheras, sin calcular los gastos en uniformes y zapatos deportivos. Además, hay que comprar el distintivo del colegio.

La práctica de comprar libros usados está quedando en desuso, porque las editoriales aumentan sus ganancias cambiando los textos cada año.

Públicas

La misma odisea viven los padres que inscribieron sus hijos en las escuelas públicas. Y es que aunque algunas no cobran por concepto de matriculación, deben hacer gastos en uniformes, zapatos y textos escolares.

Muchas veces, las familias pobres tardan una y dos semanas para enviarlos niños a la escuela, porque no han podido comprar uniformes o zapatos.

Otros no los envían porque no hay para el desayuno.

Y a pesar de todo “el futuro del país está en la educación de sus niños”, se afirma.

Tomado del periodico El Nacional, 7 Agosto 2010